Yosfot 3, 2, 1 …

– Definición de caprichoso según la Real Academia de la lengua Española:

  1. adj. Que actúa o obra por capricho, lo sigue con tenacidad y sin razón.
  2. Que se forma caprichosamente, sin ajustarse a un modelo.
– Y sigo con más definiciones agoreras de la palabra caprichoso, que las hay y muchas:
(Desgraciadamente no he encontrado ninguna definición positiva de dicha palabra)
    – Se dice de las personas inconstantes e inestables en carácter y acciones. Mudables en
cuanto a gustos y deseos se refiere.
    – Persona que satisface sus deseos, sin importar si afecta o incomoda a los demás.
    – Persona que tiene ideas o propósitos no fundamentados en la razón. Estas son
movidas mayoritariamente mas bien por el interés personal, la tontedad o la necedad.
Leyendo estas definiciones llegamos claramente a la conclusión de que ser caprichoso es una cualidad negativa si la aplicamos a una persona, no es precisamente una virtud o un halago que hacerle a alguien. Entonces por qué empezar este blog hablando sobre una cualidad tan negativa? En una entrada como esta, la primera, en la que todo debería ser bonito y lleno de buenas intenciones, yo elijo hablar de algo malo.
¿Y por qué? Pues porque lo soy, soy un caprichoso, desde que nací. Desde que vine al mundo he estado escuchando continuamente como mis padres, familiares, amistades, …  me hablaban de esto, de esta palabra, me hablaban de que era un caprichoso. Y yo, con el paso del tiempo, lejos de avergonzarme lo veo como un rasgo más, como algo normal, como una parte más de mi, porque para mi esta es mi “rareza” personal. Pues, si lo miro bien, ser caprichoso es una cualidad más que me configura como persona, igual que ser simpático, risueño o altamente empático, que también lo soy. No puedo cambiar una parte de mi, ni siquiera ocultarla, no quiero. Porque sencillamente dejaría de ser honesto conmigo mismo, porque disimular mi “rareza” seria ir de algo que no soy y algo mucho peor, engañarme.
Recientemente he leído un libro que habla de esto y me viene excelente. El libro (muy recomendable) se llama Annoyomics de Risto Mejide y dice lo siguiente:
“Tenemos que descubrir nuestras propias rarezas. Pues, el ser humano es algo más que un
manojo de buenas intenciones, hay que dejar de castigar los aspectos más molestos de nuestro 
carácter. Somos raros, nuestras rarezas nos diferencian y, por tanto, nos definen. Todos somos
especiales, pero son justamente nuestras rarezas las que nos hacen valiosos, lo que nos hace
encantadores para algunos e insoportables para otros.
 
Si somos fieles a nuestras rarezas, seremos siempre más auténticos que si tratamos de 
disimularlas. Ser raro es ser fiel a uno mismo y ser sincero con lo que uno es.”
 
 
 
Porque aunque no lo creáis ser caprichoso también tiene sus cosas buenas, aunque sea solo a veces, como: 
Ser imprevisible, Ser exigente, Ser observador, Ser curioso, … Y en este blog utilizaré mi “rareza” personal para hablaros de creatividad, diseño, novedades y muchas más cosas que sean dignas de prestarles unos minutos de atención. 
 
Sean bienvenidos/as …
 
 
 
“No hay belleza perfecta que no tenga alguna rareza en sus proporciones” Sir Francis Bacon
 
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Acerca de iWonderwall (592 Artículos)
Hola! Me llamo Jose y me apasiona el social media y las nuevas tecnologías. Entre mis aficiones destaca la música, la fotografía y estoy completamente enganchado a internet y a las redes sociales. Me encanta la creatividad, el arte y el diseño.

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